¿A qué edad se puede hacer una rinoplastia? Guía para pacientes y padres
Una cirugía nasal se hace siempre para solucionar un problema, también en el caso de los menores.¿Tu hijo te ha planteado esta posibilidad? ¿Ha sufrido un traumatismo? ¿Algún médico te ha recomendado esta solución por un tema respiratorio? ¡Para los padres todo son dudas, empezando por preguntarse a qué edad se puede hacer una rinoplastia! Deja que los profesionales te orien
Guía sobre la edad y otras dudas acerca de la rinoplastia
Vamos a insistir en dos asuntos. Por una parte, las cirugías son tratamientos médicos y siempre relacionados con la existencia de un problema. Es cierto que, en el caso de las rinoplastias, hay un importante número de pacientes que buscan una mejora estética. Pero, no hay que restar relevancia a este tipo de motivaciones, menos en adolescentes, porque suelen repercutir en la autoestima y el estado anímico de la persona.
Por otra, no hay limitaciones de partida en lo que se refiere a qué edad se puede hacer una rinoplastia en España. Es decir, depende de la situación del paciente y de la patología que presente. Por tanto, los padres y pacientes pueden estar tranquilos siempre que la decisión se haga con la supervisión de un cirujano.
Sin embargo, es un asunto que merece más aclaraciones, porque los profesionales somos conscientes de que provoca intranquilidad y muchas dudas, especialmente, cuando es un progenitor el que debe dar el consentimiento para una rinoplastia.
Lo que hacemos a continuación es diferenciar entre las distintas situaciones que se deben analizar y las características específicas de la rinoplastia en menores. Finalmente, un resumen de recomendaciones para afrontar esta situación.
¿A qué edad es recomendable hacerse la rinoplastia? Factores a valorar
Como norma general, se aconseja que una rinoplastia no se realice hasta que se haya completado el desarrollo físico de la persona. Sobre todo, en lo que se refiere a su estructura ósea facial. Es esencial recurrir a un profesional que te proporcione una atención personalizada y con visión integral de la anatomía y la función nasal, como es el caso del Dr. Diego Casas.
Es lógico, porque cambios asociados a un crecimiento posterior podrían alterar los resultados de la rinoplastia a largo plazo y afectar a la armonía facial. Se trata de evitar pasar por una rinoplastia secundaria.
Básicamente, estos son los problemas que se pueden intensificar en pacientes adolescentes:
- Deformaciones estéticas futuras: se puede frenar o modificar el desarrollo del tercio óseo superior (huesos nasales, pómulos y maxilares), con la consecuencia de que la nariz quede hundida o pequeña.
- Inestabilidad de los resultados: Un tabique puede desviarse o cambiar de forma si no había terminado el crecimiento de huesos y cartílagos.
- Inflamación más intensa y duradera: Los jóvenes suelen tener una piel más gruesa y grasa, que genera más inflamación (está más vascularizada) y más presión interna porque es menos flexible.
- Mayor propensión al crecimiento de tejido fibroso interno en exceso: Como consecuencia de la intensa respuesta de cicatrización en los adolescentes, cuyo organismo está en un estado de alta eficiencia biológica.
- Impacto psicológico: la falta de plena madurez puede acrecentar sentimientos de insatisfacción, arrepentimiento o dismorfia ante los resultados de la rinoplastia.
Todos estos riesgos se minimizan cuando se recurre a la rinoplastia ultrasónica, más precisa, menos invasiva, que produce mínima inflamación y con una recuperación más rápida.
¿Cómo saber a partir de qué edad se puede hacer la rinoplastia?
Hemos señalado que la edad a la que se recomienda hacer una rinoplastia está directamente relacionada con que se haya completado la fase de crecimiento de la persona. Aunque este es un proceso individual, a modo de orientación:
- Adolescentes mujeres (en torno a los 16 años), más o menos dos años después de tener la primera menstruación.
- Adolescentes masculinos (17-18 años), que es cuando se observa una estabilidad de los caracteres secundarios (vello facial y corporal, cambio completo de voz).
Existen pruebas médicas para confirmar que el proceso de desarrollo ha terminado, La más habitual es la radiografía de carpo (muñeca), que contrasta en los cartílagos de crecimiento si se han cerrado los núcleos de osificación. Un detalle que ayuda a saber si tu hijo o hija ha finalizado su crecimiento es el mantenimiento de la estatura y talla de calzado en los últimos 12-18 meses.
Excepciones: Determinadas rinoplastias funcionales (obstrucción nasal, graves malformaciones congénitas, cirugías reconstructivas, eliminación de tumores, traumatismos con fracturas severas) se practican en niños y niñas, independientemente de su edad. Son casos en los que se prioriza evitar que se vea afectado su desarrollo o calidad de vida.
Consejos prácticos para padres y pacientes adolescentes de rinoplastia
El diálogo y acompañamiento de padres y cirujano es clave para afrontar la rinoplastia de un adolescente en todas sus fases, desde la decisión o no de practicarla, el momento más indicado y el proceso de recuperación.
Estas recomendaciones concretas pueden ser muy útiles:
- Comprensión de los padres ante los argumentos del menor. No intentes minimizar los sentimientos del menor, con frases como “tu nariz es perfecta”. Es más eficaz argumentar sobre la conveniencia de retrasar un tiempo la operación.
- Colaboración del cirujano para racionalizar las expectativas. El médico debe evitar los modelos basados en imitar la imagen de un famoso. Hay que hablar de la búsqueda de armonía y naturalidad, un enfoque en el que es especialista el Dr. Casas. Los simuladores virtuales son herramientas de gran ayuda en este sentido.
- Elección del momento de la intervención. Conviene aprovechar un parón vacacional para programar la operación. Así, el adolescente tiene tiempo para recuperarse, sin renunciar a sus actividades y reduciendo la exposición a comentarios o explicaciones que le afecten.
- Supervisión y paciencia en el postoperatorio. Es habitual que tu hijo se impaciente y tenga momentos de bajón en su estado de ánimo. Debes estar a su lado, asegurándote de que cumple con los cuidados establecidos por el cirujano. También, es importante acompañarle, animarle y no tener una actitud crítica (“tú te lo has buscado”, “ya te lo avisé”).
Deja que un profesional con formación, experiencia y sensibilidad te aconseje sobre la edad en la que se puede hacer una rinoplastia. Consulta con el Dr, Diego Casas y sentirás la confianza de tener un cirujano que te escucha y responde a tus dudas.
